<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-14194383</id><updated>2011-10-19T13:29:14.478-07:00</updated><title type='text'>la vagina centrífuga</title><subtitle type='html'>se ruega no leer a menos de 30 cm. de distancia de la pantalla de su computadora. esta vagina es insaciable en sus ires y venires giratorios. escupe palabras indecentes, insolentes y atrevidas.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://lavaginacentrifuga05.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14194383/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lavaginacentrifuga05.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Clara Beter</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/-JCMAJmfCZe4/Tp3cC_NVHXI/AAAAAAAAAIM/F2lsg1f7078/s220/Imagen'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>11</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14194383.post-116319498090042078</id><published>2006-11-10T13:39:00.000-08:00</published><updated>2006-11-10T13:49:49.740-08:00</updated><title type='text'>Sobre el aburrimiento, discurso.</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Libreto: maleducada la niña que hiere a la que quiere. (La escarcha se prende a las hojalatas de los lectores cuando se narcisean y se pasean de la hoja al libro diario.)&lt;br /&gt;Un antecedente funesto marca la partida: soy de otra mientras me pesan los días entre fiebre y virus. La actriz principal abre la ventana para que se airee el polvillo infeccioso, camina con la piel escamoteada, siente que cada hueso se le rompe. Aminora la marcha en búsqueda de algo o alguien que le haga derretir los humores contaminados. No hay claridad en este suelo. Vendo la manzana de Eva al precio más barato del mercado. Vendo el amor de juguete, vendo la compañía de títeres que me acompaña.Si hay alguien que me saque el aburrimiento. Esa debo ser yo.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;strong&gt;Sobre el aburrimiento, discurso.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;Cuando se eligen metáforas más oscuras que las de Quevedo (y estando en el siglo XXI), cuando se cae en la obscena intención de querer tapar un elefante con una carpetilla de mesa, cuando nos enterramos hasta la coronilla en aseveraciones metafísicas y proclamas universales, cuando una a la que le gustan las cosas ‘al pan pan y al vino vino’ se sorprende a sí misma escribiendo una metáfora como vendo la compañía de títeres que me acompaña (para referirse, lógicamente, a algo que no tiene nada que ver con una compañía de títeres) entonces hay algo que el mundo no sabe –o sabe y se hace el ignorante- y que una descubre, en ese mismo instante, con decepción y una cierta sorpresa.¡Qué cortedad (primer sinónimo que ofrece la mascota de mi versión de Word 2000: Clipo, y que incorporo sumisa y sin mayores pretensiones de justeza lingüística) si descubro, por una frase tipeada al pasar, que en realidad (y acá viene el plato fuerte, ¡no te sueltes, Catalina!) lo que deseo no lo desearía si no fuera por un inagotable aburrimiento, por un tedio mortal y por el temor que tenemos todos –incluso la reina- de quedarnos mirando nuestras cinco uñas largas del pie en lugar de llamar al bufón del barrio para que nos haga morisquetas y nos cuente chistes verdes para revolcarnos de la risa. Si todo es porque sí y pa´ matar el tiempo entonces no busquemos verdades donde hay solamente un plato de fideos y no busquemos el trasfondo de la cosa en dos o tres frases mundanas dichas por un catedrático famoso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La compañía titiritera, ahora sí, sin deslices metafóricos algunos, es un escenarito pequeño montado para hacer bailar y cantar a personajitos de paño y tela. Las aventuras que viven esos bicharracos espantosos llenos de botones, cabezas desproporcionadas y ropa colorinche, se trasalda a los espectadores, los cuales, a la par, ríen y lloran, abren los ojos, silban, animan a los buenos, insultan a los malvados, se quejan si algo no sale como esperaban, etc. La versión del nuevo milenio de estas representaciones son los simuladores virtuales de vida real que se venden en cualquier negocio de insumos para PC. Vivir la vida de otro por un rato –en la literatura, en el cine, en el teatro, en los juegos de PC- siempre ha sido y siempre será, más que un mataburros (y pese a lo que digan aficionados a teorías didactistas), un mataaburrimiento. Y aquí estoy llegando a mi conclusión pues les veo en las caras un sueño que se caen:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo esto para decir, señoras mías: del aburrimiento venimos, y al aburrimiento vamos y mejor sonajero en mano que móvil sobrevolando cuna.&lt;br /&gt;Amén.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14194383-116319498090042078?l=lavaginacentrifuga05.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lavaginacentrifuga05.blogspot.com/feeds/116319498090042078/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14194383&amp;postID=116319498090042078' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14194383/posts/default/116319498090042078'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14194383/posts/default/116319498090042078'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lavaginacentrifuga05.blogspot.com/2006/11/sobre-el-aburrimiento-discurso.html' title='Sobre el aburrimiento, discurso.'/><author><name>Clara Beter</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/-JCMAJmfCZe4/Tp3cC_NVHXI/AAAAAAAAAIM/F2lsg1f7078/s220/Imagen'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14194383.post-114178354227537468</id><published>2006-03-07T17:59:00.000-08:00</published><updated>2006-03-07T18:05:42.303-08:00</updated><title type='text'>dos</title><content type='html'>&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;(Belén, cuchá...)&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es mejor que lo sepas: estoy hipersensible porque me está por venir. Sin embargo aprovecho para hacer publicidad de la conciencia. Monólogo oblicuo que suplanta el líquido transparente por uno rojo, incesante y lento. Se me acaba de quemar un panqueque y al salir al patio vi algún tono gris en el cielo. Me pregunto si habrás llevado paraguas y no estoy ahí para comprobarlo. Y si. Probablemente hayas llegado a tu casa y te hayas mirado al espejo el vestidito con la enagua que se te pega a las piernas cuando hace calor –me exité tanto, mi amor- y hayas dicho: &lt;em&gt;esta se cree que me conoce pero no&lt;/em&gt;. Y yo leo el libro de Kundera con una imagen borrosa en la tapa y estiro las piernas. Yo repaso las páginas donde Madame X es la impenetrable y se coge a la sirvienta mientras un desconocido que se desase de orgasmos en la calle le escribe cartas de amor. Y me deshago de la risa, mi bien, de la exageración, de la necesidad, de la estupidez de la palabra amor, de la animalidad del sexo, de una cultura que te sofoca pero te deja un último hilo de oxígeno.  De la poesía... La novela de Gambaro con una dedicatoria personal deliciosa: hiperrealismo, fusión. Quizá o sea la carta o sea el cuerpo. Y me refiero a la insoportable levedad de poner un dedo en el espejo y decir &lt;em&gt;esta que se cree que me conoce pero no.&lt;/em&gt; Yo, que a nivel consciente, soy mas buena que Lassie, puedo ser Cruela de Vil en otros intermedios teóricos. Porque no soy toda, como decirlo sin que suene escuetamente posmo... no soy toda yo –no puedo evadirme de mi propia ignorancia, pues, no lo he logrado-. Vos te das vuelta en la calle cuando te pasa una flaca morocha cualquiera y pensas que soy. Pero no. Yo veo una foto de Rosario Flores y grito, extasiada: es mi Belén. Y no. Cuando dejés caer un rulo por tu balcón, o un pañuelo con tus iniciales, sé cautelosa. Me provocarás nauseas y temblores repentinos, mi corazón será como un tambor africano. No hay límites. Hay exageración. Porque no sos vos, soy yo y un absurdo fetichismo de la imagen mental, de la letra.  Soy yo que no me aguanto la sangre roja entre las piernas y salgo corriendo a bañarme. Soy yo que en vez de pegar un grito o ponerme a llorar hago 105 panqueques inútiles y asquerosos y quemados. Soy yo la que a veces me sigo creyendo la Verdad Revelada. Yo fui antes que Eva, ¿te acordás? Llegamos a esa conclusión haciendo la línea de tiempo en el Bar de Belgrano. Que antes que el sol y la luna fue Clara. Después otro día en el mismo lugar  te dije que no, que tenía miedo de morirme. Y entonces me volví un pino cualquiera en un bosque de morondanga. Ahí vos me devolviste un poco de fe y me consolaste con un relato hermoso sobre una tal Santa Teresa y otra tal Santa Margarita que se querían tanto que iban a estar juntas en el cielo de las lesbianas. Mi bien, luego entendí la analogía, Margarita era tu madre y Teresa mi amante. Te quise tanto en ese momento que solo supe arrinconarme contra la pared y mirarte. Solo supe tragarme, si, una hamburguesa con papas que me devolvía a su vez la consistencia, la violencia.&lt;br /&gt;   Al fin de cuentas, ¿será como le dice el inconsciente mi querida Laura, que... o se hace el amor con los ojos y se habla de Butler o se coge y se tiene orgasmos múltiples? No lo se. Pero sos mucho más que un hoja de papel o un cuerpo. Que la imagen mental y el significante. Que el eros o el thánatos. Y caigo siempre en la misma engaña pichanga. El estructuralismo me consume entera. Saussure me arruinó la vida y todos sus seguidores son unos papanatas, mi amor. Yo en realidad quiero tener quintillizos, me olvidé de decirte. Y que tengan dos madres y bicicletas de colores. Al mismo tiempo, no termino de escuchar El Llamado. Quizá tenga que abandonarlos en un orfanato cuando estalle la tercera guerra y el anticristo se de a conocer. Entonces volveré a mi Biblia y seré Pastora y bautizaré y oraré: &lt;em&gt;Señor, me gustan las chicas, caramba, ¿me dejás tocar el arpa igual?&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debe ser cierto, che, me tengo miedo&lt;br /&gt;                                                                        al infierno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero nos estamos salvando, Juana – estos caprichos nuestros de reencarnar a cada rato-. Lacán nos sumió en el tres. Y ahora Butler saltó a lo múltiple. Solo nos queda ponerlo en práctica y decirnos frente al espejo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;yo NO te tengo miedo, otra yo, mi amor es el todo&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14194383-114178354227537468?l=lavaginacentrifuga05.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lavaginacentrifuga05.blogspot.com/feeds/114178354227537468/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14194383&amp;postID=114178354227537468' title='4 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14194383/posts/default/114178354227537468'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14194383/posts/default/114178354227537468'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lavaginacentrifuga05.blogspot.com/2006/03/dos.html' title='dos'/><author><name>Clara Beter</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/-JCMAJmfCZe4/Tp3cC_NVHXI/AAAAAAAAAIM/F2lsg1f7078/s220/Imagen'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14194383.post-113806229516179749</id><published>2006-01-23T15:45:00.000-08:00</published><updated>2006-01-23T16:24:55.176-08:00</updated><title type='text'>ausencia</title><content type='html'>Yo dí a Lucía,  tu poema,  solo por escuchar la risa que suena escandalosa como un &lt;em&gt;me ne frega&lt;/em&gt;. Deseaba el &lt;em&gt;no estás&lt;/em&gt; saliendo de la boca rosada y lo he conseguido. Pero aún sigo sin entender cómo funciona la posmodernidad que no tolera escribir en mi cuaderno las ocho letras de la palabra &lt;em&gt;ausencia&lt;/em&gt;. Como si la sociedad prestidigital fuera anti romance.&lt;br /&gt;Yo podría, si, decir: &lt;em&gt;No la quiero, ni la deseo&lt;/em&gt;. Pero ¿y si todo lo demás me suena a hipocresía y a cosa saturada?.&lt;br /&gt;Me aburro terriblemente de solo pensar. En. Un color de voz que no seas VOS. Y todo lo que sea demasiado castellanizado me termina por hartar por hastiar. Todo se vulgariza y las frases se vuelven violentas, entumeciéndome las piernas y dejandome disléxica. Me pregunto si será eso el... (mejor no lo nombro así no aparece). Fantasma de palabra, che.&lt;br /&gt;Estoy semicansada de lo sylvestre.  De lo que todo los días aparece por ahí y me grita:  &lt;em&gt;hablame bien, mami, no seas cursi.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Y a veces me gusta más decir &lt;em&gt;hacer el amor&lt;/em&gt; que coger. Solo porque es más largo y suena mejor y un día lo escuché salir de una boca sexy.&lt;br /&gt;Y a veces me gusta más decir &lt;em&gt;quiero hacerle el amor solo a ella. &lt;/em&gt;Y me siento monogámicamente sexy a su vez.&lt;br /&gt;No es tan difícil ver que a la &lt;em&gt;ausencia &lt;/em&gt;hay que tratarla con delicadeza. Porque es un sustantivo abstracto y porque ha dado letra a infinidad de poemas y porque hoy me pica mi no se qué en mi lugar de no se cuando. Y me siento rara y sola y me he sentido así muchas veces y muchas veces lo he aceptado y dejado ser. Sin tantas vueltas. Sin reproches. Así porque sí.&lt;br /&gt;Algunas cosas nos atan. Y yo optaría por su cuerpo como la fuente del llantito fino, del nudillo en la garganta, del puchero, del tanguito personal, de la novelita rosa de pacotilla. Yo optaría por una cierta esclavitud que me hace dueña del tiempo y de mí. Solo el preso cuenta los días. Yo tacho mis almanaques y beso las cruces y veo a mi carcelera a la distancia con su collar de perro, con su personalidad histeroide del &lt;em&gt;te quiero pero no&lt;/em&gt;. Y cuando me levanto me duelen las rodillas de tanto esperarla y adorarla, pero es un dolor ingenuo y lindo como cuando te meten los tres dedos de golpe y vos en cambio esperabas otra cosa pero ahi estan y te gustan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo no sé,  querida , debe ser que me entró algo en el ojo. Pero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En realidad ella &lt;em&gt;no está&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;( y cuando digo no está, no es que sea cursi, ni naif, ni media tonta, ni medieval, solo estoy citando a Lucía, que es una poeta conocida y seguramente ha ganado infinidad premios literarios )&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14194383-113806229516179749?l=lavaginacentrifuga05.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lavaginacentrifuga05.blogspot.com/feeds/113806229516179749/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14194383&amp;postID=113806229516179749' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14194383/posts/default/113806229516179749'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14194383/posts/default/113806229516179749'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lavaginacentrifuga05.blogspot.com/2006/01/ausencia.html' title='ausencia'/><author><name>Clara Beter</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/-JCMAJmfCZe4/Tp3cC_NVHXI/AAAAAAAAAIM/F2lsg1f7078/s220/Imagen'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14194383.post-113725384222688605</id><published>2006-01-14T07:46:00.000-08:00</published><updated>2006-01-14T07:57:07.076-08:00</updated><title type='text'>chancho de agua (1983)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Ludovica me advirtió recientemente en un sueño (con un perro caniche blanco a su lado colgando de un arnés): &lt;em&gt;debéis cumplir con tu destino de chancho de agua&lt;/em&gt;. Acto seguido me señaló un chiquero sobre el que pendían luces de colores y en donde una canción rezaba: &lt;em&gt;That’s the way (ahá ahá) I like it (ahá ahá) That’s the way (ahá ahá) I like it...&lt;/em&gt; Volví la cabeza y la miré. Le dije en tono de lamento: &lt;em&gt;hace años hice una fogata con sus libros por considerarlos herejes a mi naturaleza de santa, ahora pagaré mi deuda...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Y le hice un monólogo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-                  Aplaudo gritando a la fusión entre el agua y la tierra. &lt;em&gt;Nada se ha perdido, todo se recicla&lt;/em&gt;, me dice mi amiga Violette Leduc. Estos minerales me están absorbiendo entera. Nada se ha perdido. Puedo aplaudir conmigo misma, puedo aplaudir con los demás. Reirme de janeiro mientras me mancho las faldas con helado de chocolate. ¿&lt;em&gt;qué es lo que más deseás?&lt;/em&gt; 4 jazmines del país y un collar de perlas. Y la carne sobre la lengua y la cara pornografía y la leche cortada que dos niños de pecho bebían voraces de mí mientras los acunaba en mis brazos. Me he hartado de Champagne esta noche y estoy embadurnada y lloriqueo. Luego me meto los terrones de azúcar, ávidamente, uno por uno, en la boca. Me vuelvo áspera de tanta entrega. El paladar se me hace licor. Ahora me estallo, pero de la risa. No hago más que tragar e incorporar. Me pesa la carne rosada sobre el almohadón de plumas y el barro se me mete entre los dedos de los pies haciéndome cosquillas. Me comí otro terrón entero festejando la conjunción Zoodiacal. Venus está en mi casa natal por tres meses. Bendito el acuario de mi chiquero natal y bendito el chiquero de mi amada y sus pezuñas rojas y brillantes que prometen una caricia y un vibrato. Cuando el sexo llama, obedezco. Mi compañera duerme a mi lado y me sacia por los ojos. Tan solo ver como el sueño toma control de cada uno de sus miembros me hace revolcar de placer. Ella respira, saciada a su vez. Y me llena de eso. La armonía se llama: su cuerpo florando entre las sábanas. El agua cubre por la mitad mi cola enredada y mi hocico se desliza entre nenúfares. Del otro lado de la tranquera me cantan en francés. Me despiertan por la mañana con canciones de cuna y me duermen los gallos por las noches. El alimento me basta y el clima es favorable a mi piel. Tengo unos ojos que destilan algo sutilmente naif, sutilmente tradicional, antiguo. Armonizo, medio, desecho los gritos, desecho las maldiciones, las presunciones. Vienen a mí en busca de paz. Y para que les enseñe a revolcarse a su vez en sus chiqueros natales. Comen de mi tacho y se van cantando. Me observan girar sobre mi eje y asienten lo que digo sobre valorando mi estupidez. El afecto es todo. Suelo amarme. Suelo enredarme en las piernas de otra y atar mis pensamientos. De los 12 fui la última que saludó al Buda solo por disfrutar del paseo. Mi &lt;em&gt;oigk oigk&lt;/em&gt; se escuchaba desde lejos y miraron con desconfianza. Fui la rezagada de la multitud, la lenteja, la tortuga de la plebe. Al fin aceptaron mi ser social, mi fidelidad y mi tontera.&lt;br /&gt;Me acurruco y retozo. Si me dan a elegir, pues, elijo este lugar de descanso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;"nos encontramos y nos morimos juntas y de una vez&lt;br /&gt;reímos en el año nuevo chino ,&lt;br /&gt;4718"&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14194383-113725384222688605?l=lavaginacentrifuga05.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lavaginacentrifuga05.blogspot.com/feeds/113725384222688605/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14194383&amp;postID=113725384222688605' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14194383/posts/default/113725384222688605'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14194383/posts/default/113725384222688605'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lavaginacentrifuga05.blogspot.com/2006/01/chancho-de-agua-1983.html' title='chancho de agua (1983)'/><author><name>Clara Beter</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/-JCMAJmfCZe4/Tp3cC_NVHXI/AAAAAAAAAIM/F2lsg1f7078/s220/Imagen'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14194383.post-112813320100060096</id><published>2005-09-30T17:43:00.000-07:00</published><updated>2005-09-30T19:20:01.026-07:00</updated><title type='text'>chat I</title><content type='html'>Estas que me hablan. Estas que no dejan de hablarme. Cuando mi amiga me decía que &lt;em&gt;la tecnología nos está arruinando la vida&lt;/em&gt; yo me reía y le saltaba como un animal de presa sobre el celular para leerle los mensajes de texto . Suena una canción brasilera. El novio llama de Bahia y la encuentra desprevenida comiéndose una uña. En tardes de verano arruinadas por el calor y con un balde de helado al costado aprendimos a hackear las cuentas de mail de las transas ocasionales. Encontramos las estupideces de los amigos escribiendo borrachos: &lt;em&gt;quiero más birra&lt;/em&gt;. Punto coma punto y coma carita feliz. Nuestras cartas eran otra cosa. OH nuestras cartas! Las antiguas cartas espirituales. Mezcla de relato de experiencia y libro de oraciones. &lt;em&gt;Soñá con Dios y con la profe&lt;/em&gt; (el triángulo edípico) o &lt;em&gt;Dios soy yo&lt;/em&gt;. Y eso que desconocíamos la doctrina New Age. Las cerrábamos con plasticola y metíamos el rosario adentro.&lt;br /&gt;Vuelvo. Me fui. Vuelvo. Estas no dejan de hablarme. Me buscan. Me persiguen. No pueden dormir de noche y me llaman por teléfono para que les de la bendición y les escuche los relatos de las aventuras del día. Tres de la mañana. Seis de la mañana. Me mandan mensajes inoportunos, clandestinos, a espaldas de los padres y hermanos. Me arrebatan sonrisas semidormida. Despierto con la luz azul. Veo letras y no trago la idea. Escupo respuestas sin ilación. A  un &lt;em&gt;qué estas haciendo C&lt;/em&gt;? Respondo con un &lt;em&gt;Mariposita dormidita estoy tapadita con la frazadita&lt;/em&gt;. En la vigilia me acuerdo y me dan ganas de vomitar esas frases cursis. Pero son ellas las que me buscan. (alego inocencia!). Yo las leo hacerme preguntas. Yo miro esa construcción artificial del otro lado de la cámara. Salto por encima de las faltas de ortografía y les pregunto si conocen a Woolf. &lt;em&gt;No, ¿quien? Contame de qué color es la bombacha que tenés puesta... amorssssis... &lt;/em&gt;Puaj&lt;em&gt;. &lt;/em&gt;Manifiestan una ignorancia desenfadada.  Pero eso sí, a veces se maquillan para ir al cyber y luego me tiran besitos. Les veo brillar los labios. Me preguntan: ¿por qué te gustamos nosotras las chicas?&lt;br /&gt;Me haces acordar a una virgencita. Te sacaría una foto y te llevaría en mi escapulario. Te quitaría el velo. Te llevaría de la mano por Plaza San Martín y hablaríamos de la antigüedad de los árboles. Mirarías con ojos de dieciséis años. Recordarías una excursión con el jardín en donde algún compañerito te robó el sándwich. Te saltarían las lágrimas de los ojos. Para calmarte te hablaría de las Musas y de la arquitectura de Grecia. Siempre con el pañuelo en la mano me dirías que el otro día escribiste un poema en la servilleta de un bar y te gustaría leérmelo. Ahí miraría al cielo y te correría el pelo de la cara. Chiquita, chiquitina, inundame de palabras. Entonces me sentaría a lo indio en el pasto y te miraría desde abajo. Miraría esas piernas flacas, de pelos suaves semi rubios. Sacarías la servilleta y empezarías a leer los villancicos. &lt;em&gt;Adoro, corazón, esa forma tuya / de cruzar las manos / me hace acordar a mamá / con sus telas frente al costurero / cara de enojada / manos cruzadas&lt;/em&gt;. ¡Muy bien, chiqui, muy bien! Aplausos. Ahora vos mi virreina y yo la pequeña encerrada en el convento. Ahora vos la que habla y yo la que lloro. A mí también me robaron cosas. ¿no te conté? a todas nos robaron. tuvimos que salir a decir que no podíamos vivir sin nuestras vidas. Pero esa es otra historia que te voy a contar en una carta larga. La vas a leer en un día de lluvia comiendo una manzana.  ¿Te gustaba el costurero? Ahora, escuchame, y escribite escribiendome. Olvidate de eso. Inventate un nik que te guste y luego otro. Y luego otro.  Así hasta dar conmigo. Alguno de esos será. Nuestro imán es el nombre.&lt;br /&gt;Ahora, que te miro desde acá, que tengo tu cara destapada y que veo cómo le sonreís de costadete a la cámara digo: ¿Me mandás una foto? Haría una copia  4 x 4 y la pondría en mi escapulario. Luego leería los mensajes de madrugada y soñaría con las tardes en Plaza San Marín.&lt;br /&gt;¿Y por qué nosotras las chicas? (mirando a camara)&lt;br /&gt;Por el olor a picodulce.&lt;br /&gt;¿Y por qué nosotras las chicas? (mirándo a cámara fijamente)&lt;br /&gt;Por lo suaves. Por lo dóciles. Porque cierran los ojos con liviandad. Porque no le temen a las palabras. Porque cada cinco minutos te abrazan y se ríen y el pelo les brilla. Porque cantan canciones de regreso en los colectivos. Porque las frases eróticas les salen con voz de Blancanieves. Porque tienen fresco el recuerdo de la primera pérdida y todo el tiempo quieren saber &lt;em&gt;si estas ahí&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;Amaranta dice:&lt;br /&gt;Estás, Clari, estas? (carita triste).&lt;br /&gt;My Darling dice:&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;Amaranta dice:&lt;br /&gt;mala, no te quiero más&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las vírgenes que buscan y rebuscan en la erótica de la palabra. Practican gestos, los ensayan, gritan que están solas, que quieren que las toquen. Buscan la presencia fantastasma. Buscan a la madre caminando por el pasillo a oscuras. Buscan a la primita del otro lado del árbol. Buscan a la amiga que las aprisiona en un baño público.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Te cuento, Astrid, que fue en una noche cálida cuando esta virgencita apareció del otro lado de la ventanilla. Y fue una visión bicolor. Era rubia con extensiones negras. Me saludó con las manos en los bolsillos. Tenía cara de luna y adoraba a britney spears. Tengo una foto suya con la corbata roja y la camisa blanca, está abrazando a otra, el título es "compañeras" .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mar y fantasma. Entrecruzamiento de identidades. ¿y si descubro que es ella haciendose pasar por otra? La paranoia llega a su punto máximo. Otra vez suena el celular sobre la mesa y escucho una voz de pajarito. A la agitación sucede la sonrisa. Cuando suena quisiera estrellarlo contra la pared. Ahora que escucho esa vocesita me rio como idiota. MarinaMarielaMarisaMatildeMarcela. ¿Cual de ellas? Seguro que empezaba con M. Todas empiezan con M.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todas. Todas ellas. No dejan de hablarme. Me siento usurpada. ¿en cual me escondo?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14194383-112813320100060096?l=lavaginacentrifuga05.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lavaginacentrifuga05.blogspot.com/feeds/112813320100060096/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14194383&amp;postID=112813320100060096' title='4 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14194383/posts/default/112813320100060096'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14194383/posts/default/112813320100060096'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lavaginacentrifuga05.blogspot.com/2005/09/chat-i.html' title='chat I'/><author><name>Clara Beter</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/-JCMAJmfCZe4/Tp3cC_NVHXI/AAAAAAAAAIM/F2lsg1f7078/s220/Imagen'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14194383.post-112422540491934802</id><published>2005-08-16T13:43:00.000-07:00</published><updated>2005-08-16T13:50:04.930-07:00</updated><title type='text'>tarot</title><content type='html'>Barrio de Almagro. En la puerta de un  edificio antiguo de la calle Humahuaca al 4000 hay un señor mayor con bastón en la mano.  Amago a tocar el portero pero él dictamina: &lt;em&gt;no anda, pase directamente&lt;/em&gt;. Le digo que vengo a ver a  Alicia. Él lo sabe, tengo cara de esotérica y suelta de bolsillo. &lt;em&gt;Aquí se abren las puertas a la tercera dimensión&lt;/em&gt;, pienso, &lt;em&gt;la clarividencia es un síntoma contagioso&lt;/em&gt;. Dejándolo atrás subo la escalera blanca  con  notoria ansiedad. El olor a fritura me distrae, es demasiado fuerte. Busco hasta encontrar la puerta E. Le falta una mano de pintura y tiene colgada en el dintel una ramita de algo. Golpeo y en segundos me abren.&lt;br /&gt;Es La Señora Alicia Vidente Nata. Su apariencia no se corresponde con la voz en el teléfono. No es la figura dulce del hada azul y ni siquiera se parece a mi angelóloga de la infancia, esta es asimilable a un espantapájaros trasvestido. Usa el pelo -de escoba, color chocolate- atado atrás con una hebilla. Adelante el flequillo abunda. Sobre la camisa blanca le cuelgan una piedra verde y un calendario maya. Intenta agarrar al gato por la cola para que no se escape al pasillo, no lo logra, le pone la traba y paso saltando sobre el pié, entre la pared y la puerta semiabierta.&lt;br /&gt;-         Buenas tardes. Soy Clara, hablamos hace dos días. (no me besa, me agarra la mano, le siento los anillos y la temperatura corporal)&lt;br /&gt;-         Pasá querida. (y me sonríe con una boca mal pintada)&lt;br /&gt;Me dirijo al gato para rascarle la cabeza mientras miro de reojo el “consultorio”. Es bastante luminoso y con olor a aceites aromáticos. Las paredes están descuidadas, descascaradas y, colgando de ellas, imágenes de santos y vírgenes. Una cómoda verde agua desentona con el resto de los muebles, allí hay un pequeño altar  lleno de velas, no llego a distinguir la figura de culto. Me ofrece agua y rechazo. Pregunto el nombre del gato.&lt;br /&gt;-         Violín.&lt;br /&gt;-         ¿Piolín?&lt;br /&gt;-         No. Violín.&lt;br /&gt;-         Ah.&lt;br /&gt;Me siento sobre uno de los sillones que rodean la mesa ratona. Me pongo cómoda, cruzando las piernas, intento relajarme, pero la ansiedad gana. Hay un par de velas prendidas alrededor.  No se que está buscando Alicia, la escucho revolver cosas, yo miro fijo las llamas, parezco hipnotizada, adormecida, solo parezco. Finalmente viene y se sienta frente a mi. Miro su cara y me doy cuenta de que tiene un ojo que le brilla más que otro. Destello leve pero notorio ¿será de vidrio?. Interrumpe mi cavilación con una pregunta:&lt;br /&gt;     - Antes que nada, ¿querés hacer alguna consulta en especial?&lt;br /&gt;     -Quiero saber si late...&lt;br /&gt;     -¿Si...?&lt;br /&gt;     -Amores futuros, presentes. Amor. (aire y agua tenías que ser, criaturita, para hablar con esa boca sobre el &lt;em&gt;mequierenomequiere,&lt;/em&gt; ¡haciendo puecherito deshojas la margarita! entre los dedos te sobra un pétalo, tamblás, esto así no va... no va...)&lt;br /&gt;Me hace cortar. &lt;em&gt;Con la mano izquierda&lt;/em&gt;, aclara. El error puede ser fatal. Pido perdón, que soy analfabeta de este tipo de saberes, &lt;em&gt;che!. &lt;/em&gt;Comienza la tirada, despliega, primero una cruz, luego otra cosa. Me parece el momento oportuno para saltar con la oniromancia. Además, y después de todo, ¿no es vox populi que &lt;em&gt;Freud ya fueeee&lt;/em&gt;! &lt;em&gt;Ahora está de moda Jung&lt;/em&gt;, me había dicho Cece, &lt;em&gt;es lo maaas&lt;/em&gt;. Y agregó: &lt;em&gt;ella es mi mandala&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;      -    Soñé dos veces con una carta en particular. Un mujer con un cetro del lado    derecho, sentada en un sillón, cara redonda, rubia.&lt;br /&gt;-         ¿ésta? (señalando una) ¿o ésta? (señalando otra).&lt;br /&gt;-         La primera. Pero con el cetro del otro lado. &lt;br /&gt;-         Ah. La Emperatriz. El arquetipo de lo femenino. (¿habría leído a Jung?). La fertilidad y la madre. La creación. Es siempre lo mismo.&lt;br /&gt;-         ¿Qué cosa es siempre lo mismo?&lt;br /&gt;-         Veo estrógeno por todos lados. Una familia que desborda de estrógeno. Polleras, abanicos, labiales por doquier. La fascinación de una niña por las mujeres todopoderosas. Inclinación hacia lo místico. Timidez, introspección. Miedo de saber. Había un secreto en la familia que no te dejaba dormir de noche.&lt;br /&gt;-         Si. El mito  del origen. Nadie me decía la verdad.&lt;br /&gt;-         Pero eso te hizo fuerte. Es una lucha ganada. También veo una imaginación profusa. Muchas palabras. Libros.&lt;br /&gt;-         Soy estudiante de letras. &lt;br /&gt;-         Necesitas estar en contacto con la tierra, hay un exceso de idealismo, necesitas sobre todo vivir &lt;em&gt;aca&lt;/em&gt;. Hacete un viaje corto al interior, al norte... si no renovás se te van a caer proyectos. Demasiado diversificada...&lt;br /&gt;-         ¿Y con la literatura que...?&lt;br /&gt;-         Muchas palabras... vomitalas, no te queda otra, es visceral. (ese ojo que brilla me investiga, vuelvo a preguntarme si será de vidrio)&lt;br /&gt;-         ¿Conoceré a alguien? (criatura ansiosa)&lt;br /&gt;-         ¡uf! Alguna historia complicada te suspendió en el tiempo. Ahora podés respirar mejor, más aliviada. Igual no te confíes, no veo paz... ¿por qué &lt;em&gt;ella&lt;/em&gt; es tan perturbadora? (señalando una carta)&lt;br /&gt;-         ¿Conoceré a alguien?&lt;br /&gt;-         Figurita repetida. &lt;em&gt;Ella.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-         ¿Conoceré...? (me estoy cansando)&lt;br /&gt;-         No le veo ningún encanto. No me explico que... debe serte de alguna forma complementaria... (señalando una carta)&lt;br /&gt;-         (...)&lt;br /&gt;-         Anuncio: hay una mariposita revoloteando y viene sin seguro, con alas abiertas, no seas aplanadora, ¿no te enseñó la musa a tratarla con cuidado? Aprendé a ser un muchachito caballero. Dando patadas por debajo de la mesa no se gana la pulseada. Igual no te agites, se va dentro de poco a Europa. Andá aprendiendo, querida, nunca te vas a unir con nada, nunca nadie nada. A esa ilusión simbiótica le doy cinco años de vida, no más. Cuando estés embarazada consultame de nuevo.&lt;br /&gt;-         ¿Voy a tener un hijo?&lt;br /&gt;-         Hija. Te va a decir &lt;em&gt;no papá&lt;/em&gt; y te va a poner los pelos de punta.&lt;br /&gt;-         ¿Falta mucho?&lt;br /&gt;-         Un poco, querida, acordate que no se puede andar a las zancadas. Ya te lo había dicho esa que te leyó la mano en la fiesta de quince: Clarita... ¡si te caes te levantas pero duele, carajo, como duele! Lo de que ibas a ser monja, olvidate, ahí le pifiaron. Vas a andar arrodillada, si, pero llevando y trayendo flores a los altares de las entrepiernas...&lt;br /&gt;-         Aha. Veo que no tiene pelos en la lengua...&lt;br /&gt;-         ¿Para qué? Hora de irse al mazo...&lt;br /&gt;-         ¿Cuánto le debo?&lt;br /&gt;-         Ochenta pesos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras busco las monedas para el colectivo escucho cómo vibran los autos a velocidad. ¿y si me atropellan ahora? Pensamiento idiota e inevitable. Me entra una basura en el ojo. Pestañeo. Pestañeo y no se va. ¡Zas! Si lo hubiera tenido de vidrio como la vieja no me hubiera molestado. Pero no. Me llora y se me irrita. No veo nada, camino así porque sí. Encerrada y siempre lo mismo: el mandala es mujer.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14194383-112422540491934802?l=lavaginacentrifuga05.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lavaginacentrifuga05.blogspot.com/feeds/112422540491934802/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14194383&amp;postID=112422540491934802' title='6 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14194383/posts/default/112422540491934802'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14194383/posts/default/112422540491934802'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lavaginacentrifuga05.blogspot.com/2005/08/tarot.html' title='tarot'/><author><name>Clara Beter</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/-JCMAJmfCZe4/Tp3cC_NVHXI/AAAAAAAAAIM/F2lsg1f7078/s220/Imagen'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14194383.post-112310773695951740</id><published>2005-08-03T15:15:00.000-07:00</published><updated>2005-08-05T07:49:11.863-07:00</updated><title type='text'>bichos</title><content type='html'>- Ya no estoy para cazar mariposas &lt;em&gt;(ofuscada).&lt;/em&gt; Ahora son ellas las que me cazan a mi. Son gigantes. Ponen sus patas encima de mi cabeza y me abrazan con sus alas interminables &lt;em&gt;(interminables).&lt;/em&gt; Sueltan un polvo blanco y no puedo respirar. Me dejan arruinada, tosiendo y estornudando todo el día. &lt;em&gt;(estornudo).&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;- Ya veo. &lt;em&gt;(acomodándose los lentes y acercándose hacia la mesa de los pañuelos descartables)&lt;/em&gt;. ¿Y en la infancia? ¿Te acordás, Clara, como eran en la infancia? &lt;em&gt;(me alcanza un pañuelo).&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;- Bueno, recuerdo cuando mi madre se iba y mi abuela dormía la siesta. Yo salía vestida al jardín con un solero de flores amarillas. Entonces me sentaba en uno de los bancos de azulejos bajo la parra y esperaba que llegaran. &lt;em&gt;(me sueno la nariz)&lt;/em&gt; Primero venían dos o tres. Revoloteaban tímidas, lejanas. Yo fijaba la mirada en un punto y las miraba de reojo, para no alarmarlas. Luego se sumaban otras y de repente me encontraba en el medio de una danza de mariposas. Siete, ocho, nueve mariposas juntas... ¿se las imagina? Las había color tierra con puntos negros, las había de todos los colores... una danza de mariposas, solo para mí. Realmente &lt;em&gt;(girando levemente la cabeza)&lt;/em&gt; no se de dónde salían.&lt;br /&gt;- ¿Y que pasaba después?&lt;br /&gt;- Bueno, después... se morían.&lt;br /&gt;- ¿Se morían?&lt;br /&gt;- Si, yo las mataba. Las cazaba con una red y luego las aplastaba con un martillo. ¡Plaf! &lt;em&gt;(¿plaf?). &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;- Aha.&lt;br /&gt;- Les pegaba en el medio y salía una mucosa negra. Les arrancaba las alas con una pinza y las tiraba a la basura.&lt;br /&gt;- ¿No las guardabas en un muestrario de mariposas?&lt;br /&gt;- ¿Guardarlas? ¡No! Que asco...&lt;br /&gt;- Asco. &lt;em&gt;(inaudible)&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;- Hubiera vomitado de solo saber que tenía esos pequeños cadáveres en mi habitación.&lt;br /&gt;- ¿Alguna motivación en especial, Clara? &lt;em&gt;(¿quien es, quien es CLARA?)&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;- ¡si! ¡Claro! &lt;em&gt;(Clara).&lt;/em&gt; Si no las eliminaba de día venían de noche y se me metían por los agujeros.&lt;br /&gt;- ¿Qué agujeros? &lt;em&gt;(con el tono que usan las personas preguntonas).&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;- Los del cuerpo. ¿Qué agujeros va a ser?. La nariz, la boca, los oídos, etc. &lt;em&gt;(etc.). &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;- Mariposas invasoras.&lt;br /&gt;- No solo mariposas. También arañas, cucarachas. Serpientes. &lt;em&gt;(punto y a parte)&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Serpientes.&lt;br /&gt;- ¿Qué te hacían las serpientes?&lt;br /&gt;- Me perseguían, me cercaban, me acorralaban &lt;em&gt;(tos).&lt;/em&gt; Venían arrastrándose, se contoneaban delante de mío, me movían el cascabel, como diciendo: “sabés que si te muerdo te morís, sabes que si... sabes que si...” &lt;em&gt;(tos).&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;- Si te beso. &lt;em&gt;(inaudible).&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué?&lt;br /&gt;- Nada. Ejem.&lt;br /&gt;- Yo tenía que subirme arriba de las mesas. Era horrible, realmente angustiante. Estaban en cada lugar de la casa. Salían de las rejillas, se colaban por las rendijas de las puertas, de las ventanas...&lt;br /&gt;- Estamos terminando por hoy, Clara.&lt;br /&gt;- ¿Ya?&lt;br /&gt;- Si, ehhh... ¿te veo la semana que viene?&lt;br /&gt;- Bueno.&lt;br /&gt;- (...)&lt;br /&gt;- (...)&lt;br /&gt;- ¿Escuchas?&lt;br /&gt;- ¿Qué?&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Madame Butterfly.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;- Ah. Prefiero &lt;em&gt;La Boheme.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;- Pero...&lt;br /&gt;- Si, no me diga nada. &lt;em&gt;(tos).&lt;br /&gt;(Salgo. A él se le cae un libro al suelo, a mis pies. Lo levanto y leo. “Cada agujerito con su palito”. Lo miro y él baja la vista. Me voy.)&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me peino en el espejo del ascensor. Me esperan. Cierro la puerta del edificio. Tengo prisa. La veo. Le digo &lt;em&gt;mariposita, viniste! &lt;/em&gt;y ella me dice &lt;em&gt;vine &lt;/em&gt;y me besa en la boca y tiene gusto a pastillas de fruta. Me dice &lt;em&gt;¿como te fue? ¿de que hablaste? ¿te curó la alergia?&lt;/em&gt; Le digo &lt;em&gt;bien, paparruchadas, no.&lt;/em&gt; Me dice &lt;em&gt;¿querés que vayamos a casa y te haga un té?&lt;/em&gt; Le digo &lt;em&gt;vamos.&lt;/em&gt; Agrego &lt;em&gt;abrazame mariposita, abrasame ¿sabías que tenés cara de serpiente?. De serpiente serpentina. Cascabel.&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14194383-112310773695951740?l=lavaginacentrifuga05.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lavaginacentrifuga05.blogspot.com/feeds/112310773695951740/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14194383&amp;postID=112310773695951740' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14194383/posts/default/112310773695951740'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14194383/posts/default/112310773695951740'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lavaginacentrifuga05.blogspot.com/2005/08/bichos.html' title='bichos'/><author><name>Clara Beter</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/-JCMAJmfCZe4/Tp3cC_NVHXI/AAAAAAAAAIM/F2lsg1f7078/s220/Imagen'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14194383.post-112232133772234501</id><published>2005-07-25T12:43:00.000-07:00</published><updated>2005-07-25T13:27:05.813-07:00</updated><title type='text'>para alumbrar tu soledad inextinguible</title><content type='html'>Como cuando era niña y luego de leer una página de &lt;em&gt;La máscara de la muerte roja&lt;/em&gt; de Poe me iba corriendo a jugar para exorcizarme: cerré el libro con fuerza, lo aparté de mi vista, lo escondí en un placard. Me fui a fumar un cigarrillo al patio. En realidad hubiera querido dormir unas horas pero me parecía una actitud de cobardía. Si trataba de olvidar &lt;em&gt;aquellas palabras&lt;/em&gt; iban a volver. Era la Ley del Eterno Retorno. Saqué pecho a la situación e invoqué una sesión de clarividencia. Busqué alcohol y solo encontré una lata de cerveza en la heladera. A falta de sahumerios, prendí una vela, y cigarrillo en una mano, vaso en la otra, me hundí nuevamente en el sillón. Cerré los ojos y cuando los abrí me encontré al espíritu de Radclyffe Hall enfrente mío. Estaba toda arrugada, portaba una chaqueta sucia, borceguíes y pantalones demasiado anchos para su flaco cuerpo. Pensé que debían ser los estragos de la errancia, pues en vida habría tenido suficiente dinero como para vestirse un poco mejor. Como para iniciar la conversación le dije que un par de años atrás había recorrido infinidad de librerías intentando inútilmente encontrar su libro (&lt;em&gt;The well of loneliness&lt;/em&gt;) y que paradójicamente lo había visto en la mesa de saldos de un lugar llamado &lt;em&gt;El túnel&lt;/em&gt; un tiempo después de haber desistido de la búsqueda. &lt;em&gt;Ahora lo tengo aquí y lo he leído con mucha atención&lt;/em&gt; dije para finalizar. ¡&lt;em&gt;Oh la grande, incomprensible, locura!&lt;/em&gt; -exclamó de repente- &lt;em&gt;¡un Amor que de tan profundo se hace inaccesible, que de tan perfecto se hace frágil como una copa de cristal, que de tan íntimo necesita ser violentado por un Tercero...! &lt;/em&gt;Sus palabras tenían algo de ese intenso patetismo lírico que surcaba toda la novela. Me sorprendió, sin embargo, que aludiera a Martín de ese modo. Imaginé que a lo largo de estos habría leído a Freud. &lt;em&gt;Stephen parece disfrutar de su condición de expulsada aunque da gritos y se retuerce. Aún sin un tercero, ella está siempre descentrada... el pozo es un agujero negro y la soledad es, pues, INEXTINGUIBLE. –&lt;/em&gt; dije, usando palabras de la otra, exorcizándome (mientras la vela temblaba y el placard se abría de par en par). Me pareció que miraba para arriba como intentando asimilar el avance del tiempo. Así era la soledad y ella lo sabía bien. Aún estando en el siglo XXI el amor sigue sin tener nada que ver con los derechos humanos. Ninguna asociación homo ni hétero es capaz de hacer aparecer al compañero adecuado. Por consiguiente la fantasía honda o utopía olvidada estaría del lado de la eliminación del otro o la autoeliminación. Agregué: &lt;em&gt;por eso a Mary, Stephen, le da el pase de salida con Martín, porque la ofrece en sacrificio para salvaguardad su propia soledad, no por una cuestión política o social&lt;/em&gt;. Radclyffe levantó el libro de la mesa y lo abrió en el capítulo 48, con voz grave y mirándome a los ojos leyó:&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“-¿Me quieres mucho?- le decía a Mary, buscando tranquilizarse.&lt;br /&gt;“- Tanto que estoy empezando a odiar...”&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Es decir: te quiero tanto que &lt;em&gt;te&lt;/em&gt; estoy empezando a odiar.&lt;br /&gt;También le recordé que Jamie se había muerto de pulmonía. Aquellas tan bien asociadas con otros invertidos habían sucumbido a la pobreza tapadas por el polvo y la sangre. El amor entre iguales se retrataba por aquellos tiempos con un lenguaje entre melodramático y tragicómico. En París de fines del XIX y principios del XX las mujeres comandaban editoriales y eran anfitrionas en los fumaderos de opio. Algunas reían desfachatadamente con la cara pintarrajeada y hacían acopio del Manual de la Libertina. Se hacían retratos entre ellas, se leían poesía a los gritos. Pero por las ranuras siempre se escapaba alguna demasiado borracha. Se apartaba del grupo a caminar por la Rue Jacob aún con la botella en la mano en busca de otra que la había abandonado para irse a probar suerte a Norteamérica. Entonces no había sentido de comunidad que le bastara ni partenere adecuado. Ver a dos muchachas juntas enredadas en una misma silla era como revolverse las tripas con un cuchillo de carnicero. Le quedaba el río o el pozo.&lt;br /&gt;Como restaban solo segundos para que la vela se apagase me atreví a hacerle una última pregunta. &lt;em&gt;Ahora, señora Radclyffe, ¿con qué nos alumbraremos unas a las otras?.&lt;/em&gt; Se puso de cuclillas con las rodillas completamente abiertas y miró fijamente la vela que estaba sobre la mesa. Respondió: &lt;em&gt;Tu me lo dirás. Hace tiempo que nadie me volvía a la vida. Con solo prender esta vela he puesto un pie a fuera de la noche de los tiempos. Quizá todo dependa de un acto sencillo. &lt;/em&gt;La llama se extinguió de repente y ella desapareció. Nada se aclaró. Estaba más desconcertada que antes. No tenía palabras para nada y no esperaba encontrar alguna respuesta satisfactoria. Saqué el libro de adentro del placard y recorrí nuevamente las últimas líneas del cuento de Silvina Ocampo que habían desencadenado todo. La última frase decía: &lt;em&gt;para alumbrar tu soledad inextinguible&lt;/em&gt;. Y más arriba dos estatuas sostenían sendos globos de luz en un jardín del colegio de la infancia. Me las imaginé de un mármol adusto y rostros implacables. Al recorrer el cuento entero también pude ver a esa niña maldita corriendo y metiendose porquerías en la boca. La niña maldita con rostro de bestia era la niña fantasma. Era rotundamente despreciable y odiosa sobre todo porque era omnipresente. Amada y odiada. De la escritora de la carta (el cuento se llama “&lt;em&gt;carta perdida en un cajón”)&lt;/em&gt; nacen dos deseos profundos o un mismo deseo desdoblado: tirarse por el balcón y morir sobre un cajón de basura o envenenarle el vaso a la amiga. No se decide por ninguna de las dos alternativas. Aprende a convivir con el espectro: ¿&lt;em&gt;Cuánto tiempo hace que no pienso en otra cosa que en ti, imbécil, que te intercalas en las líneas del libro que leo, dentro de la música que oigo, en el interior de los objetos que miro?(...) Pensar de la mañana a la noche y de la noche a la mañana en tus ojos, en tu pelo, en tu boca, en tu voz, en esa manera de caminar que tienes, me incapacita para cualquier trabajo. A veces, al oir pronunciar tu nombre mi corazón deja de latir. Imagino las frases que dices, los lugares que frecuentas, los libros que te gustan. En medio de la noche, me despierto con sobresaltos preguntándome: “¿Dónde estará esa bestia?” o “¿con quién estará?”&lt;/em&gt;. Me sentí bien. Yo también tengo una &lt;em&gt;imbécil&lt;/em&gt;, un &lt;em&gt;demonio encarnado en cuerpo de mujer&lt;/em&gt;, una &lt;em&gt;bestia&lt;/em&gt;, una con un precioso cuello para &lt;em&gt;estrangular&lt;/em&gt;. Su soledad inextinguible también me provoca pesadillas. Cada vez que voy al supermercado ella camina al lado del chango y me sonríe y me saca la lengua. Cada vez que tropiezo con la alfombra y me voy de narices ella se revuelca en el piso a carcajadas. Cada vez que intento leer algo ella viene y posa sus ojos inquietantes sobre las páginas. La odio. La quiero matar. Ella es la que prende mis velas y evoca mis fantasmas. A veces no se donde comienzan mis límites. Y si su mano es la mía también. Pero algo se: su soledad, más que la mía propia, me provoca ataques de pánico.&lt;br /&gt;Para salir del ostracismo me propuse esta vez dar una vuelta por el barrio. Quizá recorrer aquel parque con aquella vieja calesita. Habiendo hecho dos cuadras entré en un kiosko a comprar pastillas y cigarros. De fondo sonaba una canción familiar. La letra decía: ¿&lt;em&gt;y qué hace ese angelito a las seis de la mañana subida al mástil de este naufragio?&lt;/em&gt; Algún ente superior estaba dispuesto a volverme loca y yo me rendía con los ojos y los brazos abiertos. A mi amiga fantasma le encantaba subirse a los árboles por lo que aquel día se la pasó haciendo monerías. Yo la miraba desde abajo y preparaba la gomera para, en algún descuido suyo, apuntarle a la cabeza y asesinarla definitivamente. Esperé ansiosa que se estrellara el cráneo contra el piso con algún movimiento en falso y no sucedió. Una vez más me dispuse a gritar: &lt;em&gt;“¡Quiero mi soledad, quiero mi soledad con sus mil caras impersonales&lt;/em&gt;!”. Tanto en mis propias palabras como en las de Raclyffe y Silvina –no se distinguen- pude encontrar una suerte de pequeña linterna. Con ella trato de alumbrarla, sacarla de sus sombras y su soledad. Es casi imposible pero sigo intentándolo. &lt;em&gt;Ella &lt;/em&gt;sigue habitando mis entrelíneas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14194383-112232133772234501?l=lavaginacentrifuga05.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lavaginacentrifuga05.blogspot.com/feeds/112232133772234501/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14194383&amp;postID=112232133772234501' title='4 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14194383/posts/default/112232133772234501'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14194383/posts/default/112232133772234501'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lavaginacentrifuga05.blogspot.com/2005/07/para-alumbrar-tu-soledad-inextinguible.html' title='para alumbrar tu soledad inextinguible'/><author><name>Clara Beter</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/-JCMAJmfCZe4/Tp3cC_NVHXI/AAAAAAAAAIM/F2lsg1f7078/s220/Imagen'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14194383.post-112180758558963226</id><published>2005-07-19T14:08:00.000-07:00</published><updated>2005-07-19T14:13:05.596-07:00</updated><title type='text'>cuerpos extraños</title><content type='html'>Entonces cada vez que Alejandra veía venir a esta damita con tapado de corderoy rojo y pañuelo en el cuello sacaba un papel doblado en cuatro y leía con voz nasal y sin mirarla a los ojos unas líneas groseramente &lt;em&gt;sexuales&lt;/em&gt;.  El Acto de recitación ya implicaba un cruce íntimo. Era como frotarse en público. A las mujeres que se tocan no les basta con hacerlo a escondidas contra los azulejos de un baño, deben escribirlo una y otra vez, deben querer excitar a la audiencia, demostrar que aunque ya ganaron la lucha por el Alma aún les queda aquella de la Libertad Sexual cuyo prologo reza: &lt;em&gt;igual con igual, tal para cual&lt;/em&gt; (que se alza en contra del &lt;em&gt;pan con pan comida de zonzos&lt;/em&gt;). No importaba que las sílabas se apilaran en adjetivos no del todo armoniosos. No importaba si el ruido de tazas, si el murmullo casual dejaba escapar versos. Igual ella cerraba siempre el Acto con un candoroso &lt;em&gt;“pondré estos versos sobre tu tumba y dormirás con ellos por toda la Eternidad junto a esta flor de lis que he arrancado para ti del jardín del vecino de enfrente”.&lt;/em&gt;  Y la otra sonreía, se sonrojaba, tomaba la flor entre sus dos manos y se la pasaba por el cuello para bañarla del perfume de la piel abrasada.  (¡En la flor de la edad estas muchachas hablándole a la Eternidad! Exclamaba algún mirón que por estar del otro lado del vidrio no cazaba ni medio).  Ella quiere tragarse la tinta de los versos de su amada hasta que le estalle el estómago y tenga diarrea dos semanas seguidas. ¡Lo que hubiera dado por verle la mano agitada sobre el papel, la palabra en formación , los diálogos censurados por el pudor! Esta vez tenemos la dicha de un jugoso contrapunto. La otra saca del bolsillo otro papel arrugado mientras murmura tímidamente &lt;em&gt;yo también te escribí algo (cuhicuchi).&lt;/em&gt; Otra serie de fragmentos vibran en cuerdas vocales. Tose para encontrar aquel tono de voz que se acomode a las palabras. Quizá se le ocurra imitar a la madre ausente leyéndole &lt;em&gt;“los tres chachitos&lt;/em&gt;”, quizá se valga de alguna expresión vista al pasar en algún programa de TV, un tornasol de ojos, quizá simule gravedad o llanto contenido.  En la otra mano el cigarrillo le da un toque varonil.&lt;br /&gt;Llevada al extremo la escena de masturbarse de a dos con el lenguaje poético tenemos un arte colectivo &lt;em&gt;gay&lt;/em&gt;. La &lt;em&gt;dark room&lt;/em&gt; con las luces prendidas, el túnel de Amérika, los cines porno. Una estética del fragmento. El cuerpo extraño no es extraño por ser del todo &lt;em&gt;otro&lt;/em&gt; sino por ser un cuerpo partido y fragmentado. Un par de tetas, carne, rodillas, lenguas, lunares, tactos, hambre, aliento, por citar solo &lt;em&gt;algo.&lt;/em&gt; Reunión y cadáver exquisito. &lt;em&gt;Saaaalió peeerfecctoooo&lt;/em&gt;. ¿Y como no va a salir? ¿No somos el espejo cóncavo? ¿No nos encanta explorar lo inexplorado, socavar las metáforas &lt;em&gt;oxidadas, osificadas&lt;/em&gt;? Agarramos una flor. Pero en lugar de hablar de ella como el símbolo de la virginidad, la juventud o el simple &lt;em&gt;mequieremuchopoquitonada&lt;/em&gt;  se adorna con ella la comparsa para el Día del Orgullo. Algunas loquis van vestidas en tanga y le tiran besitos a las cámaras de Crónica. La flor en la cabeza del muchacho se ha convertido en el emblema de una lucha política. El cambio cultural –no me canso de decirlo- debería salir &lt;em&gt;(con fritas)&lt;/em&gt; por el lado de la estética.&lt;br /&gt;Asisto a un Ciclo de Poesía. Lo llaman &lt;em&gt;Cuerpo Extraño&lt;/em&gt;. Tengo la dicha de estar en primera fila para verle las lágrimas pujantes a Vallerstein.  Respiro profundo y no me siento tan sola. Hoy no necesito tanto. Bastaría con una sola palabra que me cierre los oídos a todas las demás. Si me pongo pedigueña: también quisiera una flor de cristal.&lt;br /&gt;El dice:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“nos juramos amor eterno&lt;br /&gt;y con los dientes apretados&lt;br /&gt;me pregunto, qué es la eternidad?&lt;br /&gt;una lágrima&lt;br /&gt;y el remordimiento que causa la mentira&lt;br /&gt;- tengo que confesarte algo amor,&lt;br /&gt;me parece que algún día me voy a morir.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Ya ya. Suficiente.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14194383-112180758558963226?l=lavaginacentrifuga05.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lavaginacentrifuga05.blogspot.com/feeds/112180758558963226/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14194383&amp;postID=112180758558963226' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14194383/posts/default/112180758558963226'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14194383/posts/default/112180758558963226'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lavaginacentrifuga05.blogspot.com/2005/07/cuerpos-extraos.html' title='cuerpos extraños'/><author><name>Clara Beter</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/-JCMAJmfCZe4/Tp3cC_NVHXI/AAAAAAAAAIM/F2lsg1f7078/s220/Imagen'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14194383.post-112137200343888496</id><published>2005-07-14T13:10:00.000-07:00</published><updated>2005-07-14T13:13:23.443-07:00</updated><title type='text'>La santa trinidad falocentrista o sobre las trillizas de oro</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;El control remoto es impertinente. Hay veces que camina solo, tiene vida propia. Y un poco como quien no quiere la cosa se me instala en el canal del sol de colores durante un mediodía un poco nublado cuando recién termino de lavar los platos (estratégica tarea de mujer para &lt;em&gt;mientras tanto&lt;/em&gt; fijar algún pensamiento deshilvanado). Aún con las manos mojadas intento cambiar. Pero me detiene una curiosidad burlona, un malsano complejo de superioridad que empuña mi feminismo.  El discurso feminista-progre habla por mí. No soy yo sino ell@s. No lo puedo evitar.&lt;br /&gt;Las tres Marías me disparan una sarta de frases insulsas mientras sacuden los pelos rubios delante de la cámara. Por su puesto que no me piensan. Ellas se dirigen a las “mamás” o a la “señora” que, sospechan, se llama Marta o Susanita. Como no entro en ninguna categoría (no poseo el falo ni el suplemento que es el hijo) puedo reirme con desparpajo o simplificar absurdamente.&lt;br /&gt;María Eugenia enseña cómo combatir la pediculosis en los niños: &lt;em&gt;pedi-culo-sis&lt;/em&gt;. Pone cara de asco y se rasca la cabeza con el índice de uña larga. Nadie imagina, por supuesto, que es una experta en sacar piojos y liendres, pero en su deber de comunicadora social mediocre o estrella infantil venida a menos (y entrada en años), está en la obligación de brindar herramientas para la mujer de mundo moderno (o del siglo XVIII). Por un momento contemplo la posibilidad de que cierre el informe con alguna frase como &lt;em&gt;“papis y mamis, sacad los piojos a rolete de los niños; hermanitos, sacad los piojos a las hermanitas y hermanitas, extirpad los piojos de las cabezas de sus hermanitos menores”.&lt;/em&gt; Pero no. Ellas no saben del uso de la arroba. Tienen clara la diferencia y reproducen valores sexistas heredados.&lt;br /&gt;La hipérbole de un matrimonio falocéntrico: el palo de polo y el caballo como pedestal de la masculinidad. Se puede pedir algo más? Ellas son un banquete para cualquier abanderada o abanderado de la paridad de los sexos.  Alérgicas a las velas de cumpleaños y a los piqueteros, cantan con voz aflautada mientras una de ellas rasguea una guitarra. Imposible no asimilarlas con el tríptico de Moiras cuyos cantos conducían a la enrancia a los aventureros. Pero cada vez que la tradición griega invocaba un trío de mujeres distribuía misiones o cualidades particulares a cada una. Estas, por el contrario, son una trinidad de Marías, desean parecer tres gotas de agua y caminan con la placenta colgándoles de las pantorrillas. Dos hermanas iguales son una obscenidad, y si una se dedica a las letras la otra deberá ser científica o deportista, envidias al margen. Tres, en cambio, son un primor. Prototipo de clase y género. Pequeña sociedad donde comulgan intereses y herencias parentales. Da gusto ver las fotos blanco y negro de comunión y escucharlas preguntar: cual es cual? Al parecido físico se le suma una similar flojera de ideas propias. Se interrumpen, se pisan, se hacen morisquetas portadoras de complicidad y también pujan por ganar espacio. Igual terminan por formular un único discurso clasista y patriarcal.&lt;br /&gt;Cuando yo era chica mi abuela me llevó a verlas al teatro. No me entusiasmaron. Prefería la guitarra un poco más afinada de Julie Andrews sonando en disco de vinilo. Una cierta nostalgia por el original o, si se quiere, por el Uno(a).&lt;br /&gt;Pero por un momento tuve la angustia que provoca la sospecha de una mirada parcial sobre algún asunto. Y entonces le puse una cinta en la boca a la feminista exacerbada que daba gritos pelados dentro de mí. Quizá si invitara a tomar un café a María Emilia y en el supuesto caso de que ella aceptara… y si me desempolvara a Sartre y me hiciera caer de la silla citándome a su mujer la Portadora de Voz? Sorpresas te da la vida.&lt;br /&gt;Ya lejos mis reflexiones de lo que me convocaba me acerco y paro la oreja. Descubro que están llevando adelante una polémica sobre quiénes son más histéricos, si los hombres o las mujeres. Una dice: &lt;em&gt;los hombres reaccionan como hombres, las mujeres son histéricas por naturaleza&lt;/em&gt; (¿?). Otra dice: &lt;em&gt;los hombres están más histéricos porque ahora van a la peluquería y se compran ropa y se quieren ver bien. &lt;/em&gt;(¿?) Y la otra no opina porque está en Londres. &lt;br /&gt;Basta. Cambio de canal.&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14194383-112137200343888496?l=lavaginacentrifuga05.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lavaginacentrifuga05.blogspot.com/feeds/112137200343888496/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14194383&amp;postID=112137200343888496' title='1 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14194383/posts/default/112137200343888496'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14194383/posts/default/112137200343888496'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lavaginacentrifuga05.blogspot.com/2005/07/la-santa-trinidad-falocentrista-o.html' title='La santa trinidad falocentrista o sobre las trillizas de oro'/><author><name>Clara Beter</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/-JCMAJmfCZe4/Tp3cC_NVHXI/AAAAAAAAAIM/F2lsg1f7078/s220/Imagen'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-14194383.post-112051564270282972</id><published>2005-07-04T15:13:00.000-07:00</published><updated>2005-07-08T15:05:11.326-07:00</updated><title type='text'>la vagina centrífuga</title><content type='html'>La vagina centrífuga o centrifúga. Me preguntaron: ¿centrifúga de “lava y centrifúga”? No, respondí. Centrífuga usado como adjetivo, no como verbo. Parece mentira. No me remite a tareas hogareñas. Me remite a un sexo que devora, devasta. En plena sesión de terapia me senté en el diván y comencé a leer (y leerme) un breve ensayo de María Moreno: &lt;em&gt;“la experiencia es devastadora: los síntomas corroen los cuerpos, la palabra por venir parece abrir tajos. Como si la mujer debiera destruir su cuerpo como el de la cultura y refundarlo a partir de otra mujer mientras va sacando de sí misma (o de la otra) las palabras para decirlo”&lt;/em&gt;. Paré ahí. Y quería llorar a los gritos. Una siempre se pone más sensible sobre un diván. La palabra abre tajos... la palabra abre tajos... abre, deja a la intemperie y después saca. Extirpa los fluidos: el orgasmo, el vómito, las lágrimas, el pis, los mocos. (la amo tanto que me da alergia), (la amo tanto que cada vez que la veo me dan ganas de irme corriendo al baño a vomitar), (la amo tanto que me da cistitis), (la amo tanto que, bueno, etc...). Hago mío el párrafo de Moreno, lo degusto, lo repito por las noches, se lo grito por el balcón a una vieja que pasa caminando, lo escribo en mis cuadernos, lo fraseo, lo compongo. Ella hace lo mismo con Djuna Barnes y Djuna Barnes escribe revisando las cartas de Norah Flood que a su vez lee a Safo con los ojos llenos de lágrimas y las manos ensangrentadas. La palabra que quiebra abre y sustituye. La palabra como fluido, como solo sintaxis. Seguí asociando. Alguna vez yo había escrito: &lt;em&gt;“seamos solo sintaxis, sintaxis de cuerpos y sepamos huir”.&lt;/em&gt; Era lo mismo, o al menos lo parecía. Pero me di la cabeza contra la pared. Brotó la queja: cuando yo escribo sobre una servilleta arrugada en un bar que &lt;em&gt;tengo nauseas porque ella me está mirando&lt;/em&gt; la nausea no se va. Hay una suerte de retroalimentación entre la palabra y el cuerpo. Se abre el tajo, se muestra la herida, se habla la histeria. No se acalla el síntoma. Cuerpos devastados. La palabra crea su propia sintaxis. Se arma hasta los dientes con un tiempo otro y un espacio otro que tiene sus propias reglas.  Pero al mismo tiempo se escribe con la sangre que mana del tajo. Es una segunda tinta, invisible y esencial.&lt;br /&gt;Safo como iniciadora y a partir de allí redes inconmensurables de vaginas que se hablan unas a otras. Cartas, diarios, escritos íntimos, luego novelas, poesía. Ahora hay redes que se tejen en blogs. Buscamos un punto cero y no lo hay, como tampoco hay un detrás del cordón, todas somos todas.&lt;br /&gt;Toda somos aquella que se mordía las uñas frente al espejo, todas somos Alicia, y buscamos el embudo que se traga todo, el agujero negro, el Aleph, el espiral donde van a dar todas la palabras y aún las palabras-síntoma (para encontrar&lt;em&gt;la&lt;/em&gt; para encontrar&lt;em&gt;nos&lt;/em&gt;). Microcosmos y mirador clari-vidente. El punto de fuga, el tajo en el cuerpo, se abre para ganar otros espacios: nunca deja de doler aquello que duele –lo sabía Mansfield- pero &lt;em&gt;lo nuevo&lt;/em&gt;, lo que vale la pena –y también lo sabía ella- es ese giro hacia el afuera, la vuelta de tuerca de la vagina centrífuga es la vagina centrípeta. La refundación del cuerpo de la cultura es un retorno a la palabra originaria que le quitaron a Eva de la boca. Ojo de huracán, espiral sin centro, rizoma, todo vale para nombrarla. Ahora la Pitonisa dice:  si te traga destruirás tu cuerpo, nacerás de nuevo y aprenderás a hablar otra lengua.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/14194383-112051564270282972?l=lavaginacentrifuga05.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lavaginacentrifuga05.blogspot.com/feeds/112051564270282972/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=14194383&amp;postID=112051564270282972' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14194383/posts/default/112051564270282972'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/14194383/posts/default/112051564270282972'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lavaginacentrifuga05.blogspot.com/2005/07/la-vagina-centrfuga.html' title='la vagina centrífuga'/><author><name>Clara Beter</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='29' src='http://4.bp.blogspot.com/-JCMAJmfCZe4/Tp3cC_NVHXI/AAAAAAAAAIM/F2lsg1f7078/s220/Imagen'/></author><thr:total>2</thr:total></entry></feed>
